Ahora siento que vuelvo a recuperarme. Sí, recuperarme. 

Me sentía sola y perdida, sabiendo a qué dirección dirigirme, tenia miedo y no entendía el sentido de seguir. Mi vida estaba acabada, aún estando viva.

Es diferente todo, poco a poco, recupero esa motivación, las ganas de seguir, encuentro lo que soy, lo que quiero y por qué lo que quiero. 

Tengo a mi lado gente que me anima constantemente, que yo puedo, dicen, y que voy por buen camino, no estoy sola, allá arriba, en el cielo, tengo un ser poderoso que también esta cuidándome. 

Y sé que puedo.